
Una emoción no es más que aquello que nos permite vivir una vida real. Sin emociones, no podríamos disfrutar de las alegrías que nos regala la vida ni entristecernos con sus tormentos.
En su mayoría, las emociones son bastante predecibles. Nuestra cultura, educación y entorno pueden hacer que estas varíen, pero independientemente de todo esto, las emociones las llevamos integradas en nuestra genética.
Saber cómo es su funcionamiento te ayudará a gestionarlas mucho mejor, a poder utilizarlas para tu propio crecimiento personal y a sentir una vida mucho más plena.
Las principales emociones
Desde que nacemos y durante todo nuestra infancia, vamos conociendo una a una a las emociones. Aunque existen muchas, las principales son siete: miedo, alegría, ira, sorpresa, ternura, tristeza y seducción.
Tal vez no eres consciente de ello, pero todas las emociones tienen una razón para existir. Una de estas razones no es más que la de tener un lenguaje universal en el que podamos desarrollar nuestro sentido de pertenencia y la necesidad de comunicación.
Así, las principales emociones y sus funciones son:
Miedo
El miedo es esa emoción que le comunica al cerebro que existe un peligro inminente.El cerebro, automáticamente, intenta preparar a tu cuerpo para una huída rápida. Destaca en esta emocion que muchos de estos “peligros inminentes” no son un peligro real, sino una percepción que nuestra mente distorsiona.
Alegría
La emoción más deseada con diferencia, suele llenarnos de energía y nos inspira con muchos planes e ideas por hacer. Cuando la alegría permanece, se transforma en optimismo.
Ira
La ira es la emoción traducida del enfado. Se produce cuando existe una diferencia entre lo que ha ocurrido y lo que me hubiera gustado que ocurriera. Su función, en el fondo, es protectora. Es una energía que bloquea mucho y tiene dos formas de descargarse hacia dentro resultando muy destructiva para uno mismo y hacia afuera que puede ser adaptativa o muy agresiva.
Tenura
Amor, confianza, el cuidado y la entrega. Es un estado de conexión con las personas, de generosidad, de bienestar. Se busca el contacto físico, el cuerpo está blando, relajado. Un síntoma son los brazos despegados del cuerpo.
Tristeza
Esta es la emoción de la pérdida y del daño. La tristeza puede permanecer cuando la persona tiene una sensación de soledad y se alimenta de los propios efectos que produce.
Seducción
Nos mostramos atractivos para gustar, lo empleamos en la venta, en nuestras relaciones, para influir. Se percibe en la mirada, en la forma de movernos, de hablar, etc.
Estas emociones básicas son tus respuestas primarias, instintivas, viscerales a las situaciones y sucesos que vives. Son nuestros primeros sentimientos.
Son la fuente principal de tu inteligencia emocional. Beneficiarte de ellas es reconocerlas, identificarlas, nombrarlas y utilizarlas en tu beneficio.
Te indican el estado de satisfacciòn de tus necesidades.
¿Las emociones se controlan o se reprimen?
Cuando estamos tratando de gestionar nuestras emociones, especialmente las más incómodas, surge el siguiente dilema: controlar o reprimir la emoción.
Bien, por una parte, es necesario saber que controlar las emociones no harán que estas desaparezcan como si aquí no hubiera pasado nada. Lo siento, pero no es así.
Lo que ocurre cuando tratamos de reprimir o negar emociones tales como el miedo, la ira o la impotencia, es que esta se intensifica mucho más. Es imposible tratar de desconectarnos de la emoción que estamos sintiendo, y mucho menos racionalizarla. Porque esto, lo único que ocasiona, es que te desconectes de ti misma.
Por eso, llega un momento en el que la emoción sale liberada. Y cuanto más fuerte hayas tratado de reprimirla, mucho más explosiva será esta liberación. Recuerda que cada emoción que queda atrapada dentro de ti trata de buscar siempre una salida.
Siempre que intentes hacer todo lo posible por que no salga a la luz, tu emoción te forzará hasta que pueda hacerlo. Y aunque no quieras, las emociones que reprimes terminan por salir a través de la mente inconsciente.
¿Cómo se manifiestan las emociones que reprimes? Seguro que algunas de estas expresiones te suenan:
- Rigidez corporal
- Insomnio
- Adicción a cualquier sustancia que sabes que es nociva
- Falta de expresión
- Ausencia aparente de sentimientos
Y digo que seguro que te suenan, porque todos hemos intentado reprimir nuestras emociones alguna vez. Por ejemplo, si estás tratando de reprimir el miedo, la tensión muscular aumentará y te causará molestias en su cuerpo físico: dolores de cuello, de cabeza, de espalda…
Recuerda que una emoción no es más que energía que busca expresarse. Cuando evitamos que esta lo haga y salga hacia fuera a traves de la risa, el llanto, las palabras… lo único que conseguimos es que se transforme en una enfermedad.
Los extremos nunca han sido buenos, y con las emociones esto no iba a ser distinto. Las emociones que llegan a los extremos son las más perjudiciales, y es que son capaces de crear conflictos internos y desequilibrios, causando enfermedades como:
- Un exceso de ira daña el hígado.
- Un exceso de alegría, el intestino delgado.
- Ansiedad en exceso, el estómago.
- Un exceso de miedo daña a los riñones y la vejiga.
- Un exceso de tristeza, lo que daña son los pulmones.
Como ves, reprimir las emociones no es ninguna solución a la hora de gestionarlas.
Libera tus emociones
Después de todo lo que acabamos de ver, seguro que lo último que quieres es reprimir tus emociones y dejarlas atrapadas dentro de ti.
Necesitan fluir, y ahora sabes las razones.
El primer paso para poder liberar tus emociones es dejarlas salir al exterior. No las reprimas, ríe, llora, habla, y respira. Respira y hazte consciente de lo que estás sintiendo, que sería el segundo paso. Pregúntate a ti misma: ¿qué es lo que estoy sintiendo? ¿Qué es lo que me ha causado esta emoción?
En tercer lugar dale la importancia que se merece tu emoción. No tienes que guardarte nada con la idea de que es “poco importante”. Lo que tú sientes ahí dentro debe ser tu prioridad, y no hay más.
Y sobre todo, recuerda que tienes todo el derecho de expresarte. Una de las ideas que tenemos más interiorizadas es la de impedirnos ser tal y como somos.
Exprésate libremente y no te guardes nada dentro. Deja fluir tus emociones y gana calidad de vida.
Ahora me encantaría leerte en los comentarios y que nos contaras cómo gestionas tus emociones. ¿Tienes algún truco para que no se te quede nada guardado?
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