
Como Beethoven, espero sea para mejorarlo.
Si, hoy quiero desvelarte un secreto. Llevo escribiendo estos últimos meses un libro que en breve te presentaré y con él, como el titular de este post: hablo y rompo el silencio existente.
Es un libro autobiográfico, donde "casi" me desnudo.
Muchas emociones se han movido en mí durante estos últimos quince años y esto me ha llevado a estudiar cómo funcionan, a fondo, simplemente porque los hechos ocurridos que me han acompañado han sido de dificultad y estrés. Con lo cual, para mantener la cordura y no hacer de ellas algo que me perjudicara y de lo que pudiera arrepentirme. He aprendido a manejarlas.
La historia que he vivido es digna de un buen guion de cine, seguro que igual o parecida a la tuya. La cuestión es que yo he decidido contarla.
Muchas razones me han llevado a ello, te las iré explicando a lo largo de las dos próximas semanas. Hoy voy a empezar por las emocionales. Tengo que decirte que yo soy tirando a sentimental.
¿Cuáles son mis razones emocionales?
En mis post y cursos te he hablado muchas veces de lo mismo, y es que, es crucial. Tu estado emocional determina y condiciona un montón de cosas en tu vida, de él depende tu equilibrio y serenidad, tu energía física y mental, tu capacidad para comprender y ver alternativas, tu capacidad para actuar, tu grado de confianza, seguridad y autoestima, esencial para iniciar cualquier proyecto….¡Todo depende de tu estado emocional!, por supuesto ligado al mental y físico.
Yo de esto me di cuenta hace ya tiempo y por ello he invertido mucho en investigar e indagar acerca de ellas. Especialmente emociones como la tristeza, rabia y miedo.
La rabia en su versión positiva te da fuerza, en la negativa te corroe. Aprender a utilizarla hace que en un momento tengas capacidad para tirar para adelante, puedas protegerte de posibles agresiones, tengas coraje para atreverte y asumir riesgos. Si le das salida a la energía que conlleva aparece la tranquilidad, posiblemente el amor que esconde.
De guardarte tu enfado puedes llegar a enfermar, tus vísceras o aparato digestivo pueden somatizar la energía retenida que esta emoción conlleva. También puedes proyectarla en las personas que tienes a tu lado y volcar en ellas lo peor de ti.
Consciente de todo esto, yo, he decidido canalizar mis emociones de forma que pueda transformarlas en algo creativo, como por ejemplo el libro del que te estoy hablando.
Una de las cosas que me he propuesto es no dejar de hacer nada por miedo.
El miedo tiene una fuerza paralizante, los más comunes pueden parecerse a sentirte juzgada, culpable, rechazada, a perder cosas que quieres…En definitivo miedo en diferentes versiones que hacen que en tu caminar por la vida sea cómo si llevaras el freno de mano echado y esto es de un cansancio enorme. De un consumo de energía brutal. Además, te priva de vivir una vida libre y plena.
Yo he sentido estos miedos en primera persona, lo reconozco, y ponerlos en palabras, vivirlos intensamente, indagar en sus orígenes, leer sus mensajes, identificarlos y expresarlos, me ha facilitado su comprensión y el poder de saber cómo liberarlos y manejarlos, para mi bienestar emocional. Esencialmente, es lo que te vengo enseñando.
Implica conocerte y para ello tendrás que dedicarle tiempo y atención. Así de claro.
Ahora bien, atravesarlos y actuar a pesar del miedo, rompiendo el silencio o enfrentándote a situaciones complicadas es lo que te hace que crezcas como persona.
Yo he descubierto que a mayor "miedo", cuando lo vences, más grande es el beneficio. Luego cuando me enfrento a uno, me alegro, por que diviso el regalo que esconde... La fé y la pasión dos ingredientes que te convertirán en invencible.
Este libro para mí es una prueba más.
El miedo desaparece cuando el silencio se rompe.
Uno de mis grandes miedos ha sido a hablar. Si a hablar las cosas que me ha costado decir, sobre todo, en las que me jugaba algo importante. Ese miedo a que te dijeran que "no", a la autoridad, que especialmente las mujeres hemos vivido, casi siempre representada en los hombres.
Yo soy de “coger el toro por los cuernos” y enfrentar las situaciones. Tengo que confesarte que esto me ha traído también más de un encontronazo. Por ello he aprendido a “cómo” decir las cosas sin herir y sin juzgar. Hablando en primera persona, para mí la mejor regla de comunicación que existe. Comunicar lo que siento, lo que te pido, lo que necesito, lo que me gustaría, lo que te agradezco…etc.
Precisamente perder el miedo es lo que me ha llevado a escribir este libro. En él me abro a contarte mis sentimientos más íntimos, mis necesidades más insatisfechas, mis grandes amores, los hechos difíciles de aceptar vividos, mis miedos más profundos y también, en el otro lado de la moneda, las mayores satisfacciones, los grandes aprendizajes, los mejores recursos y las herramientas más poderosas de las que me he servido para transitar este viaje.
Hablar a pesar del miedo es la llave del cambio.
Y es que ocultar las cosas no hace que desaparezcan. Enfrentarlas y hablar a pesar de todo el miedo del mundo, es el primer paso para que ocurran cosas nuevas.
Hablar es acciòn, según uno de los postulados del coaching ontológico, somos como actuamos, nuestras acciones son las que van generando nuestra forma de ser.
Precisamente hablar es una de las facultades que nos diferencia de los animales. Luego lo que dices o lo que callas haces que seas, en parte, como eres.
De pronto me había dado cuenta de que estaba guardando información que necesitaba salir y esto estaba provocando en mí un bloqueo que no había percibido.
A través de este libro del que pronto te descubriré el título he decidido hablar, y romper el bloqueo, a pesar del miedo, a pesar de lo que mis palabras provoquen.
Quiero proponerte un reto para esta semana.
Piensa en algo que lleves tiempo callando y proponte decirlo, rompe el silencio y habla, a pesar del miedo. Y simplemente observa lo que sientes una vez pronunciada las palabras y por favor cuéntame tus sensaciones.
Del libro seguiremos hablando.
¡Nos vemos pronto!
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