En estas lineas encontraràs lo mejor de este momento.
Lo único que puedo experimentar y vivir es el presente, lo que me está sucediendo ahora, lo que oigo, lo que veo, lo que percibo, siento, lo que mi cuerpo me muestra, en forma de tensión, de ligereza, dolor, sonrisa o làgrimas.
Cuanto más vivo el presente más siento mi alegría, mi desesperación o mi tristeza. Cuanto más me lo permito más apasionante es mi vida, claro que esto tiene su riesgo, puedo volverme loca de alegría o morir de la desesperación y esto puede darme cierto “yuyu”.
Para ello no dejo sentir mis emociones y así minimizo sus efectos. No sentiré un intenso dolor y me privaré de una inmensa alegría. Y mi vida transcurre “a cero grados”, ni siento ni padezco.
Puedo recordar el pasado, tiempos mejores y con ello evito mi presente y así paso la vida, es una manera de “no vivirla”.
Puedo anticipar el futuro, cuando gane dinero, cuando encuentre el trabajo que busco, cuando termine la carrera, cuando aparezca mi alma gemela, cuando mis hijos sean mayores…y mi vida pasa programando cosas que pueden que lleguen o no.
La cuestión es que me estoy perdiendo lo que experimento en el camino. Cómo si viajara sin disfrutar del paisaje solo mirando al punto de destino.
Puede evadirme, fumando un cigarrillo, hablar por el móvil, mientras que me tomo una copa de vino, así realmente no percibo el placer de saborear el cigarro, ni la conversación con mi amigo, ni degustar la copa de vino. Cuanto màs me disperso menos me entero de lo que me pasa. Así es mi vida.
También puedo huir tomando drogas, pastillas para dormir, o comprando de forma impulsiva. Es una forma de anestesiarme para no sentir. Para evitar el presente y precisamente esto se convierte en mi presente.
Puedo hablar de los demás, de cómo son y lo que hacen para no mostrar mi dolor, aislamiento, mi ruina, mi baja autoestima o mi relaciòn contigo, lo que siento, lo que necesito o lo que me tiene enfadada.
¡Ah!!! Se me olvidaba puedo hacer, hacer, hacer y hacer. Todo el día ocupada, pilates, clases de inglés, la partida de cartas, los compromisos… para no quedarme a solas conmigo y que pueda aparecer alguna emoción que no me guste.
Y la vida se me pasa sin vivirla, evitando vivirla ahora y aquí.
Quizás estés identificando la forma en qué tú lo haces. ¿Cómo evitas tú el presente?
Te invito a que pares y te preguntes. ¿Que siento yo en este momento? ¿Cómo está mi cuerpo? ¿Qué estoy experimentando?
Te propongo que describas lo que ves como si fueras el objetivo de una cámara de cine, veo esto, veo aquello…sin explicaciones, sin juicios,. Describe que escuchas o hueles, di lo que estás pensando porque este es tu presente. Ponerle atenciòn es poner consciencia y la mejor forma de empezar a vivir intensamente tu vida presente.
La elección es tuya, aquí y ahora nada es obligatorio.
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